Instantes Sonoros

Las relaciones entre la imagen y el sonido a través de ciertos actos paralelos que se relacionan al momento de leer un libro se entrelazan en esta exposición que lleva por título Instantes Sonoros. Las partituras impresas en una colección de libros son el soporte de éstas esculturas hechas sobre papel. Recortes y reflexiones que se transforman en jardines dentro de la sala de exhibición. Plantas y árboles desaparecen para poder generar esas hojas recortadas que integran de nuevo el alma de los libros intervenidos por Adair. 

Estas esculturas sonoras no sólo están conformadas por celulosa, sino por diferentes acciones que se ponen en evidencia al acto de leer e interactúan con el libro como objeto matérico, siendo esta exposición una oportunidad fundamental para colocar micrófonos que capturen y amplifiquen los sonidos producidos por el sutil roce de las hojas al ser movidas por el viento.

Entre 2013 al 2015 el artista desarrolla la serie Herbarios, en la cual buscó cuestionar las relaciones posibles entre contenido y contenedor de la obra de arte. Estas reflexiones se agruparon en la utilización del papel. En particular centrándose en sus transformaciones físicas desde su origen biológico: la celulosa.

Instantes sonoros pone de manifiesto diversos problemas de conocimiento a tratar -como puntos de partida- que se encuentran interconectados entre sí y dependientes de un sistema estructural narrativo, por ejemplo: ¿Cuál es  la relación sincrónica que existe entre el sonido, el libro y las hojas al dar la vuelta para avanzar la lectura? ¿Dónde están localizados los niveles de sincronía entre el sonido y la imagen, el oído y la visión? ¿Existe simultaneidad en los movimientos entre ambos fenómenos?

Esta exposición trata de combinar dos formas de expresión artística: la visual y la sonora, además de manifestar las tensiones en que la percepción influye entre la mirada y el acto de escuchar.